En estos tiempos, hablamos de inversión
educativa, planes que aseguran el porvenir estudiantil de nuestros hijos.
Es curioso, pero podemos ver
cientos de personas alrededor del mundo con muchas comodidades, las necesidades
básicas resueltas pero con un sentimiento bastante extraño en su interior,
sentimiento que hace que ellos se comporten de manera inadecuada frente a los
perfiles de la sociedad y que según los lineamientos para nosotros, son
personas inadaptadas que merecen una cara obtusa en nuestro rostro cuando nos
los topamos o un pensamiento de asco frente a ellos y su comportamiento.
Bueno, pues quisiéramos que se
descubriera la verdad sobre estas personas, y conociendo el trasfondo pueda
usted escoger realmente que actitud tomar frente a la verdad de estos
individuos.
Una de las principales
prioridades de nuestra sociedad es cumplir con los requisitos profesionales,
así que todos nos hemos puesto en la tarea de enlistar a nuestros hijos, si no
en la mejor, en alguna lo mas cerca posible, guardería, Colegio, Universidad,
etc. para que nuestros hijos tengan un gran despliegue cognitivo y estén
preparados para conquistar la victoria socioeconómica; sin embargo, en el
camino nos estamos quedando cortos.
Nuestro esfuerzo ha estado encaminado
en la inversión estudiantil, en la parte del conocimiento, y no hemos invertido
en el fortalecimiento de la personalidad. Resulta que nuestros hijos mas que
tener todas las comodidades necesitan nuestro tiempo; pero si esto no es
nuevo!, dijeramos, es algo que se ha dicho, que se trata de calidad y no de
cantidad. Sin embargo, a lo tocante en el tema es el vínculo personal entre los
integrantes de la familia; es tomar la decisión de lo que quisiéramos que
nuestros hijos fueran como individuos en cuanto a su espíritu.
Si bien observamos el día a día
de nuestros hijos, éste está siendo administrado por empleadas del servicio
doméstico, nanas, etc., personas externas a nuestra conformación familiar, que
desconocen los lineamientos de nuestra forma de actuar. Un gran porcentaje de
las mujeres que se dedican a los trabajos del hogar., en su búsqueda por
terminar las obligaciones en casa recurren a cualquier actividad que logre
entretener a los niños independiente de que actividades estos realicen, ellas no
tienen tiempo de sembrar principios de vida, su preocupación no esta en formar
el espíritu de nuestros hijos; así que dejamos a los súper programadores de
radio, prensa y televisión para que formen el espíritu de nuestros adorados
hijos.
Como enuncia el titulo del
artículo, faltó inversión. Centramos nuestra atención en los objetivos
corporativos de la compañía que nos da el sustento, las comodidades, bueno mas
que eso, pero nuestros hijos no lo ven así, para ellos nuestra compañía es un
ladrón que le sabe a podrido y aborrecen toda esa burocracia y sonrisitas
falsas, entonces cuando ellos tienen todo el conocimiento para vencer, ya están
vencidos, esa temática social la aborrecen y no les interesa, para ellos
resulta mas significativo permanecer en su mundo solitario al cual se le sumió
desde la niñez y cuando se hartan de la soledad se suicidan.
Haciendo un alto en nuestro tema
es indispensable razonar por el comienzo, Cual es el objetivo de traer a
nuestras vidas un hijo?.
Entonces, la conclusión sería, es
necesario proyectar la vida de nuestros hijos en cuanto a su espíritu, fijar
nuestra mirada en el perfil que deseamos que tengan nuestros hijos y desarrollar
un plan de inversión a inmediato y largo plazo, con comportamientos y
enseñanzas que garanticen que nuestros hijos desarrollen un espíritu seguro,
leal, confiado, fehaciente, perseverante, respetuoso, recto, compasivo,
paciente, de lucha y de dominio propio, entre otros; buscar que en el tiempo
que compartimos con ellos podamos cubrir de valiosas experiencias
enriquecedoras, sin decaer en los lineamientos, ni desvirtuándose uno mismo, es
decir permanecer en lo que enseñamos y perseveremos; así el comportamiento de los
chicos busquen doblegar nuestras decisiones; es tomar siempre la misma
decisión, la decisión correcta. Esto hará que nuestro hijos sepan que esperar
de nosotros, no los confundimos y no desarrollen esa actitud negociadora de los
valores; los valores se viven, se practican, no se someten a juicio social.
Usted decide como y cuanto quiere aportar, dependiendo de cuanto desea obtener,
como en un titulo de ahorro económico.
Otro punto es pero es que nadie
nos enseñó a ser padres, mas fácil aun todos aquellos errores que nuestros
padres cometieron, no los cometan y sus aciertos replíquenlos.
Cuando termina su inversión? La
inversión finaliza en el momento que su hijo, demuestre que tiene los
parámetros adecuados para enfrentar, para alcanzar de la sociedad el respaldo y
respeto de sus individuos, de una manera sana y limpia, sin comprar conciencias.
Esto en otros términos es el haber alcanzado el éxito sentimental, emocional,
profesional, económico, y social.
Y si lo anterior no se logra ? Si
usted hizo cuanto debía con la perseverancia y amor necesario, con el tiempo
justo, al final podrá tener la satisfacción de que lo invertido dará su fruto,
porque toda semilla algún día da su fruto, y como su actitud se convirtió en
una costumbre de inversión será una costumbre y otros seguirán recibiendo de su
contenido.
EMPEZAR HOY A TRABAJAR EN LA EDUCACIÓN ESPIRITUAL DE SUS HIJOS LE PERMITE MIRAR HACIA EL FUTURO CON SATISFACCION Y TRANQUILIDAD

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